MUCHOS CRISTIANOS CREEN QUE SI NO PERDONAS, TE IRÁS AL INFIERNO POR LO QUE DICE MATEO 6:14-15
Una amiga pasó por algo muy terrible que marcó su vida. Dios ha restaurado mucho su vida, pero aún le es difícil perdonar a las personas que le hicieron tanto daño. En la Iglesia a la que ella asiste incluso le han llegado a decir que si no les perdona, ella no heredará el reino de Dios, pero aun así no le es fácil a ella perdonar porque aún le duele mucho.
En cuanto a este tema del perdón de Dios, los cristianos también tenemos varios diferentes puntos de vista. Hay cristianos que piensan que éste pecado de la falta de perdón hacia una persona te puede llevar al Infierno. Yo, por mi parte, no creo eso, y tengo la Biblia para demostrarlo.
Si fuera así, otra vez estarías tratando de ganarte el Cielo por tus méritos y porque tú perdonaste a todo el mundo, y como ya hemos vimos anteriormente, el Cielo es un regalo que recibimos gratuitamente el momento en el que creemos en Jesús: http://graciaincondicional.blogspot.com/ y http://graciaincondicional2.blogspot.com/, y ese regalo ya no se nos quitará, porque si se nos quitara, nunca en realidad fue un regalo para empezar.
Es cierto que sí hay que perdonar diariamente, pero el problema es la forma en la que te enseñan eso: te dicen que si no perdonas, te vas a ir al Infierno. Entonces no es que uno perdona porque de a de veras ya perdonó a esa persona, sino que uno perdona por miedo de irse al Infierno. Perdonar por éste motivo no es un verdadero y sincero perdón.
Como ya expliqué en otro de mis blogs (http://graciaincondicional3.blogspot.com/), muchas veces podemos hacer cosas buenas motivados por las razones equivocadas. El miedo y el terror nunca son buenos motivos, y Dios no quiere que seamos motivados a perdonar a otros por miedo y terror a Él. ¿Cuál padre, siendo un buen padre, querrá que su hijo se conduzca con miedo hacia él durante toda su vida? Pues si nuestros padres, siendo hombres llenos de errores, quisieron lo mejor para nosotros, ¿cuánto más nuestro Padre Celestial que sí es perfecto? Entonces Papito Dios nunca va a querer que tú perdones a alguien por miedo a que Él te envíe al Infierno si no lo haces.
Es una imagen demasiada cruel con la que algunos cristianos pintan a Dios; es decir, encima a que te hacen mucho daño, si no les perdonas Dios te va a enviar al Infierno.
Por eso yo estoy tan en contra de muchas de las cosas que la mayoría de las Iglesias Cristianas enseñan. El Cuerpo de Cristo necesita tan desesperadamente la revelación del amor y de la gracia (favor inmerecido) de Dios para que ésta imagen del Dios castigador sea reemplazado por la imagen del Dios incondicional y siempre bendecidor.
Yo de a de veras no creo que te vas al Infierno si no perdonas, pero sí creo que debes perdonar, y también creo que lo que debe motivarte a perdonar no debe ser el miedo a Dios, sino que debe ser el perdón que tú YA has recibido de parte de Papito Dios.
Muchos cristianos creen que si tú no perdonas, Dios tampoco te perdonará a ti por lo que Jesús dijo en Mateo 6:14-15:
Mateo 6:14-15, (14) Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas,
os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; (15) más si no perdonáis a los hombres sus ofensas,
tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
JESÚS VINO A RESTAURAR Y A CUMPLIR LA LEY, MATEO 5:17
Debemos entender el contexto en el que Jesús enseñó muchas de las cosas que enseñó. Muchas de las enseñanzas de Jesús en los Evangelios tomaron lugar antes de Su Crucifixión. Entonces el pueblo de Israel al que Él estaba enseñando aún estaba bajo la Ley cuando Él dijo muchas de las cosas que dijo. Mateo 6 ocurre antes de la Crucifixión en Mateo 27.
Antes de morir por nuestros pecados, Jesús predicó la Ley Mosaica. La palabra “Mosaica” viene de “Moisés”. “La Ley Mosaica” significa "la Ley de Moisés". Jesús, entre otras cosas, vino a restaurar la Ley Mosaica. Él mismo lo dijo en Mateo 5:17:
Mateo 5:17, No penséis que he venido para abrogar la ley o
los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
Entonces, Jesús vino para cumplir la Ley y para hacerla cumplir, pero, ¿por qué vino Jesús a cumplir la Ley y a hacerla cumplir? Debes entender que para cuando Jesús vino a la Tierra, la Ley Mosaica había sido ya tan manipulada que los maestros de la Ley ya no enseñaban lo mismo que Dios tenía intencionado que se enseñé cuando Él dio la Ley a Moisés.
Los maestros de la Ley de los tiempos de Jesús enseñaban la Ley Mosaica a su conveniencia, dejando fuera ciertas leyes con tal que cumpliesen otras leyes que representaban rédito económico o material para ellos (Lee Mateo 15:3-9).
Los fariseos y los escribas enfatizaban mucho la limpieza externa. Ellos enseñaban que si no te lavabas las manos antes de comer, quedabas contaminado y maldito por lo que comías. La forma de lavarse las manos de ellos no era como lo entendemos hoy en día, sino que era todo un ritual para lavarse las manos para supuestamente quedar "con las manos santas y benditas”.
En Mateo 15:1-20, vemos un drama que los fariseos le hicieron a Jesús porque sus discípulos no se "lavaban" las manos antes de comer, y ahí es cuando Jesús les dice que el hombre no queda contaminado por lo que entra en su boca (la comida) sino por lo que sale de su boca, porque lo que sale de la boca sale del corazón. Si cosas buenas salen de la boca de una persona, sabemos que tiene un corazón bueno, pero si cosas malas salen de la boca de una persona, sabemos que tiene un corazón contaminado por el mundo que necesita ser lavado por Jesús.
Así y muchas cosas más los fariseos y los maestros de la Ley enseñaban cosas muy diferentes que enfatizaban solamente lo externo. En cambio, Jesús enseñaba la Ley enfatizando lo interno, es decir, el corazón del hombre. Para Jesús, cómo está tu corazón es mucho más importante que cómo te conduces externamente, porque tu conducta externa es un resultado directo de cómo está tu corazón internamente.
Jesús vino a restaurar la Ley en éste sentido, porque para los días de Jesús la Ley había sido reducida a un simple manual de conducta externa, cuando la Ley en realidad es una manual que abarca toda área del ser humano desde sus pensamientos hasta sus acciones externas, hasta lo que habla en lo secreto y hasta lo que hace cuando nadie lo está viendo.
Por eso, si tú lees lo que Jesús enseñó en el Evangelio según San Mateo, verás que muchas de las cosas que Jesús enseñó son en realidad muy duras aun para nosotros hoy en día, tanto que pareciera que Jesús predicaba más duro que la misma Ley Mosaica.
Por ejemplo: la Ley Mosaica dice que no debes tener relaciones sexuales con una mujer ya casada. En Mateo 5:27-28, Jesús dice que cualquiera que tan solamente mirara a una mujer con ojos de deseo, ya se acostó con ella en su corazón y que, por lo tanto, ésa persona es digna del castigo de la Ley la cual es la muerte.
Jesús también enseñó que si tu ojo derecho te es ocasión de caer, debes cortártelo y echarlo de ti, porque es mejor que se pierda uno sólo miembro de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea echado al Infierno, Mateo 5:29. El contexto se refiere a mirar a una mujer con deseos lujuriosos. Según Jesús, si alguien no puede controlar sus ojitos, más le vale sacarse los ojitos para no irse al Infierno.
Según algunos cristianos, esto significa que uno no puede mirar a las muchachas en las Iglesias. Si no podemos fijarnos en las chicas de la Iglesia, ¿dónde más se supone que vamos a encontrar esposa?
Mateo 5:30, Y si tu mano derecha te es ocasión de caer,
córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y
no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
Según Jesús, si uno peca demasiado con las manos, más le vale cortárselas y quedarse manco antes que irse al Infierno. ¿Puedes imaginarte como sería si la Iglesia predicara y cumpliera a carta cabal todo lo que Jesús predicaba? ¡Todos los miembros de la Iglesia estarían mancos y ciegos! ¿Cómo aplaudiríamos a las canciones rápidas sin manos? XD
La Ley Mosaica también enseña que no debes matar y si matas, eres un homicida y digno de la pena de muerte. Pero Jesús dijo que si tan solamente te enojas con una persona, ya eres un homicida y digno de la pena de muerte, Mateo 5:21-22 y 1 Juan 3:15.
¿Te das cuenta que la forma de enseñar de Jesús es aún más fuerte que el de la misma Ley? Es porque Jesús vino a restaurar la Ley al estado original y puro con el que Dios la dio, para que fuera una vez más un conjunto de leyes santas y perfectas que ningún ser humano pudiera realmente guardar en su totalidad. Recuerda la verdadera razón por la que Dios dio la Ley que enseñé en Romanos 3:19-20, http://graciaincondicional.blogspot.com/
Dios nunca dio la Ley para que alguien pudiera llegar a ser justo delante de Él mediante el cumplimiento de todas esas cosas, sino para que todo el mundo quedara bajo el juicio de Dios y así nos diéramos cuenta que la salvación por medio de las obras de la Ley no era posible sino únicamente por la fe en Jesús. Ése fue el propósito original de la Ley: llevarnos a Cristo, Gálatas 3:24.
Pero los fariseos y los maestros de la Ley habían manipulado de tal manera las santas Leyes de Moisés que ahora eran externamente cumplibles. Ellos le quitaron la severidad a la Ley: la hicieron cumplible para el ser humano, pero ése nunca fue el propósito original de la Ley.
Por eso, antes de morir en la cruz por nuestros pecados, Jesús vino a restaurar la Ley a su estado original, santa y perfecta, intachable e incumplible para el ser humano. Por eso Jesús enseñó tantas cosas severas que tú lees en los Evangelios.
¡Recuerda! Jesús no enseñó esas cosas como para que tú trataras de ser santo ante Dios mediante el cumplimiento de todas esas cosas, sino para que tú llegaras al final de tus propios esfuerzos y te dieras cuenta que tú no puedes salvarte a ti mismo, y para que reconocieras tu necesidad de un Salvador externo a ti mismo para que te rescatara de esas temibles Leyes.
DIVIDIR CORRECTAMENTE LA PALABRA DE VERDAD, 2 TIMOTEO 2:15
Entendiendo esto, regresamos a las palabras de Jesús en Mateo 6:14-15:
Mateo 6:14-15, (14) Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas,
os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; (15) más si no perdonáis a los hombres sus ofensas,
tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
Jesús dijo esto antes de Su Crucifixión, es decir, antes de que nuestros pecados fueran lavados por Su Preciosa Sangre. Entendiendo el contexto en el que Jesús dijo estas palabras es que logramos entender que esto dicho por Jesús ya no aplica para nosotros hoy en día, pues ya no estamos más bajo la Ley Mosaica sino bajo la Gracia de Dios, Romanos 6:14 y 7:4.
El problema es que mucha gente no divide correctamente la Palabra de Verdad, separando lo que se enseñaba en el Antiguo Testamento (Antiguo Pacto) de lo que se debe enseñar hoy en día bajo el Nuevo Testamento (Nuevo Pacto). Hay que hacer esa división de la Palabra correctamente, tal como nos lo exhorta 2 Timoteo 2:15:
2 Timoteo 2:15, Procura con diligencia presentarte a Dios
aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
La palabra griega que al español fue traducida como “usar bien” la Palabra de Verdad, es la palabra griega orthotomeō, que significa “hacer un corte recto, es decir (figurativamente), disecar (expandir) correctamente: - dividir correctamente”, Referencia Strong G3718:
Si no haces esta división de la Palabra correctamente, vas a mezclar los principios de bendición del Antiguo Testamento con los del Nuevo Testamento, y vas a tratar de estar bien con Dios en base a tus obras (como fue en el Antiguo Pacto) y no en base a tu fe (como lo es ahora bajo el Nuevo Pacto).
Terminarás ignorando por completo la Obra Redentora de Jesús por ti en la cruz si tratas de alcanzar la “santidad” con tus propios esfuerzos. Seguirás empecinado en tu justicia propia tratando de estar bien con Dios en base a lo que tú puedes hacer y nunca vas a sujetarte a la justicia de Dios la cual se recibe únicamente como un regalo por medio de la fe en Jesús.
PERDONÁNDOOS UNOS A OTROS COMO DIOS TAMBIÉN NOS PERDONÓ EN CRISTO, EFESIOS 4:32 & COLOSENSES 3:13
Entonces, entendiendo que ahora estamos bajo el Nuevo Pacto y que ya no aplican los mismos principios de bendición que aplicaban bajo el Antiguo Pacto, vamos a ver lo que el Nuevo Pacto dice con respecto al perdón de Dios y al perdonar a los demás:
Efesios 4:32, Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a
vosotros en Cristo.
Colosenses 3:13, soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a
otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó,
así también hacedlo vosotros.
Vemos que estos dos pasajes del Nuevo Testamento (escritos después de la Crucifixión y Resurrección de Cristo) dicen que Dios YA NOS PERDONÓ, y que nuestro perdón no está sujeto a nuestra capacidad de perdonar los demás porque YA ESTAMOS PERDONADOS. El perdón de Dios es incondicional.
Nota que el autor hace la exhortación a perdonarnos los unos a los otros, pero no nos dice que es para recibir el perdón de Dios, sino que nos dice “como Dios también YA nos perdonó a nosotros en Cristo”, o diciéndonos “de la manera que Cristo YA nos perdonó, así también perdonemos nosotros”.
Es decir, Dios es quien nos perdonó primero, y ahora que hemos visto la manera gratuita en la que Dios nos ha perdonado es que ahora podemos perdonar a los demás de la misma manera que hemos visto a Dios perdonarnos. Tenemos el ejemplo de perdonar en Dios.
¿Cuán diferente es esto al compararlo con lo dicho por Jesús en Mateo 6:14-15? Según Jesús, si tú no perdonas, tu Padre tampoco te perdonará a ti. Es decir, Jesús estaba sujetando el perdón de Dios a tu capacidad de perdonar a los demás. Pero ya hemos entendido por qué Jesús enseñó esto.
No es que Jesús estaba equivocado, sino que Jesús estaba restaurando la Ley para que todo el mundo se diera cuenta de que no podían cumplir la Ley para que viniesen a Él para salvación y justificación. Pero después de la muerte de Jesús, YA ESTAMOS PERDONADOS DE TODOS NUESTROS PECADOS EL INSTANTE EN EL QUE CREEMOS EN JESÚS. Incluso estamos perdonados del pecado de la falta de perdón.
Efesios 4:32 dice: “perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. Es decir, la motivación correcta para perdonar a los demás bajo el Nuevo Pacto es que Dios YA nos perdonó a nosotros en Cristo. ¡Por el hecho que tú ya has sido perdonado por Dios es que tú puedes perdonar a los demás! En el Antiguo Pacto, tú tenías que perdonar antes de ser perdonado por Dios, pero en el Nuevo Pacto, Dios te perdona a ti sin tus obras, ¡y el perdón de Dios hacia ti te empodera para poder perdonar a los demás!
Ponte a pensar un ratito en todas las formas de las que tú le has ofendido y fallado a Dios. Ninguno de nosotros hemos sido perfectos. Todos nosotros hemos pecado contra Dios a diario, sea de palabra, de pensamiento o de obra. Todos nosotros hemos hecho cosas terribles que ofenden a Dios, y a veces incluso las seguimos haciendo sea consciente o inconscientemente.
Pero a Dios no le importa eso. ¡Dios dice que Él YA NOS PERDONÓ de TODOS NUESTROS PECADOS GRATUITAMENTE! ¡Mira esa forma de perdonar! ¡Perdona todo a cambio de nada!
Colosenses 3:13 dice: “De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”. ¿Cuál es la manera en la que Cristo nos perdonó? Pues de la misma manera nosotros también debemos perdonar. A continuación veremos cuánto Dios nos ha perdonado:
DIOS YA NOS PERDONÓ DE TODOS NUESTROS PECADOS, COLOSENSES 2:13
Colosenses
2:13, y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de
vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.
Dice que Dios ya nos perdonó de TODOS nuestros pecados, y TODOS significa TODOS, sean nuestros pecados pasados (antes de conocer a Jesús), nuestros pecados presentes (los pecados que cometemos contra Él a diario sea consciente o inconscientemente) y nuestros pecados futuros (los pecados que cometeremos contra Él que aun ni nosotros mismos sabemos que vamos a cometer pero que Dios ya sabe que vamos a cometer contra Él y ya nos perdonó antes de cometerlos).
La razón por la que Dios puede perdonarnos los pecados futuros es porque Dios no está limitado por el tiempo, sino que Dios ve lo que ocurrirá en el futuro, Isaías 46:10. Si Dios estuviera limitado por el tiempo, Dios no sería omnipresente ni omnisciente; Dios ya no sería Dios. Pero como Dios sí puede ver acontecimientos futuros, Dios vio todos los pecados de toda la humanidad de todas las generaciones, los tomó y los puso sobre el cuerpo de su Hijo Jesucristo para castigarlos en Su cuerpo una vez y para siempre, de modo que en ti ya no hay pecado que no haya recibido ya su justo castigo por Dios.
Algunos cristianos piensan que Dios te perdona sólo tus pecados pasados el momento en el que recibes a Jesús como Señor y Salvador, pero que de ahí en adelante debes tener cuidado de cómo te conduces en la vida, porque los pecados que cometas contra Él de ahí en adelante no tienen todavía el perdón de Dios y necesitarás volver a recibir el perdón mediante tu “arrepentimiento genuino” o si no te irás al Infierno por los pecados que cometas después de conocer a Jesús.
Eso es absurdo. La Biblia A NINGÚN MOMENTO enseña eso. La Biblia no dice eso EN NINGUNA PARTE. ¿Pero quieres saber lo que dice la Biblia? Lo dice en Colosenses 2:13:
Colosenses
2:13, y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de
vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.
Es decir, a nosotros que estábamos muertos en pecados, llenos de toda clase de inmundicia, avaricia y maldad, entregados completamente a los placeres carnales de esta vida, se nos dio vida en Cristo. Es decir, resucitamos de nuestro estado muerto el momento en el que creemos en Cristo y Su Espíritu Santo viene a morar dentro de nosotros. ¡Estando muertos se nos dio vida! Y recibimos esta vida pues todos nuestros pecados son perdonados el momento que creemos en Jesús.
“Y en la incircuncisión de vuestra carne...” Incircuncisión significa “no circuncidado”. La circuncisión es un ritual que se exigía en el Antiguo Pacto para estar bien con Dios, en el que la piel del prepucio del varón era cortada y quitada de su cuerpo. Era la señal de que ése varón pertenecía el pueblo de Dios. Se la practicaba a los 8 días de nacido, pues es una operación muy dolorosa si se la practica a un adulto. Esta tradición de la circuncisión es guardada hasta el día de hoy por algunos grupos judíos.
La Ley Mosaica exigía esta señal física en el cuerpo del varón israelita, pero para cuando se escribe Colosenses, Jesús ya había muerto y ya no estábamos más bajo la Ley sino bajo la Gracia. Por lo tanto, hoy en día, ya no se exige la circuncisión para estar bien con Dios.
Las personas a las que el autor escribe en Colosenses eran gentiles que nunca antes habían formado parte del pueblo original de Dios. No eran judíos de nacimiento, sino gentiles.
¿Tú sabes cuál es la diferencia entre judíos y gentiles en la Biblia?
Los judíos son los hijos de Abraham, Isaac y Jacobo, de quienes nació la nación de Israel. Esto puedes leerlo en el libro del Génesis. Dios dio la Ley Mosaica a éste pueblo por medio de Moisés. Esto puedes leerlo en el libro del Éxodo. Moisés también era judío, porque Moisés era de la tribu de Leví.
¿Tú sabes que son las 12 tribus de Israel? Las 12 tribus de Israel (en orden de nacimiento) son: 1. Rubén, 2. Simeón, 3. Leví, 4. Judá, 5. Dan, 6. Neftalí, 7. Gad, 8. Aser, 9. Isacar, 10. Zabulón, 11. José (de quién nacieron 11.1 Efraín y 11.2 Manasés) y 12. Benjamín. Estos son los 12 hijos de Jacobo, a quién Dios después le puso el nombre de Israel. Puedes leer de esto en el libro del Génesis.
Éstas son las 12 tribus que formaban la nación de Israel. Son como decir, los 12 Estados o Provincias que formaban el país de Israel en tiempos del Antiguo Testamento:
A las personas que nacieron de éste linaje de gente se les llama israelitas, hebreos o JUDÍOS. Ahora, según la Biblia, todas las demás personas que no nacieron en éste linaje de pueblo son GENTILES. Yo soy gentil, y lo más probable es que tú también lo seas, amado lector (si acaso no eres judío), pues no somos descendientes en la carne de Abraham, Isaac y Jacobo, a diferencia de los judíos. Los europeos, los africanos, los asiáticos, los americanos y todas las demás naciones de la Tierra somos gentiles.
A los gentiles nunca se nos dio la Ley Mosaica. Solamente los judíos tenían la Ley Mosaica. Los gentiles creíamos en toda clase de otros dioses: los americanos adoraban al sol, a la primavera, a las estrellas, etc., los egipcios a los dioses egipcios, los griegos a los dioses de la mitología griega, los romanos a los dioses romanos, los nórdicos a los dioses nórdicos, los africanos a los dioses africanos y así sucesivamente.
Solamente los judíos conocían y adoraban al Verdadero Dios. Pero Dios desde siempre quería ser conocido y adorado por todas las naciones de la Tierra, y cuando los judíos fallaron una y otra vez en guardar el Antiguo Pacto es que Dios decidió darse a conocer a todas las demás naciones de la Tierra para ser adorado por ellos también, pero ya no bajo las exigencias del Antiguo Pacto, sino ahora bajo las “exigencias” del Nuevo Pacto: cree en Jesús y serás hecho hijo de Dios, Juan 1:12. Puedes leer en el libro de los Hechos la historia de cómo predicadores judíos empezaron a dar a conocer a éste Dios de amor y a Jesús a todas las demás naciones de la Tierra.
Los gentiles no fuimos desde siempre parte del pueblo de Dios. Se nos dio la posibilidad y el privilegio de formar parte del pueblo de Dios después de la muerte de Jesús en la Cruz, cuando Jesús ya eficientemente anuló el acta de decretos que había en contra de nosotros (la Ley), quitándola de en medio y clavándola en la Cruz, Colosenses 2:14.
La Ley no nos permitía fácilmente a los gentiles formar parte del pueblo de Dios. Si un gentil quería formar parte del antiguo pueblo de Dios, tenía que pasar por una serie de rituales, entre los cuáles estaba incluida la circuncisión. Pero ahora que la Ley ha sido quitada de en medio y se ha establecido un NUEVO PACTO, es que todo el mundo podemos formar parte del actual pueblo de Dios (la Iglesia) con tan solamente creer en Jesús, pues así lo estipula el Nuevo Pacto. El Nuevo Pacto nos es mucho mejor que el Antiguo Pacto, pues el Nuevo Pacto está fundado sobre mejores promesas, Hebreos 8:6-13. Además, porque no pudimos guardar las exigencias del Antiguo Pacto es que fue necesario reemplazarla con un Nuevo Pacto.
Hoy en día, todo el mundo tiene iguales posibilidades de formar parte del nuevo pueblo de Dios, también conocida como la Iglesia. Seas gentil o seas judío, llegas a formar parte de la Iglesia el instante en el que crees en Jesús. Ante los ojos de Dios, solamente existen 3 tipos de personas con las que Él trata sobre la tierra: (1) o eres judíos, (2) o eres gentiles, (3) o eres de la Iglesia, y dependiendo del grupo al que perteneces el trato de Dios contigo será diferente, siendo la Iglesia el grupo que tiene el trato más favorable y bendecidor de parte de Dios.
La Iglesia está conformada por los judíos y los gentiles que hemos creído en Jesús. En Cristo, ya no hay judíos ni gentiles, sino que ahora todos somos uno nuevo y mismo Hombre; ahora somos la Iglesia. Antes de creer en Jesús, o eras gentil o eras judío, pero ahora que has creído en Jesús, ya no eres ni gentil ni judío, sino que ahora eres la Iglesia; ahora eres del pueblo de Dios.
Entonces, en Colosenses 2:13, el autor se dirige a los que antes eran gentiles, pues les dice que estaban muertos en la incircuncisión de su carne, pero que ahora tienen vida juntamente con Jesús, habiendo sido perdonados de todos los pecados. Recién accedemos a ésta VIDA el instante en el que estamos en JESÚS (juntamente con él).
LA FE EN JESÚS ES EL ÚNICO CAMINO HACIA EL PERDÓN DE DIOS
Amado lector, si tú aún no has creído en Jesús, yo te suplico en el amor de Dios, seas gentil o seas judío, cree en Él. Esta es la única forma que podrás recibir el perdón por todos tus pecados. No hay ninguna obra que tú puedas hacer en tus fuerzas para merecerte el perdón de Dios. Cristo es el Único Camino hacia la reconciliación con Dios.
Y si tú ya has creído en Jesús, pues no hay pecado en tu vida que no haya sido ya perdonado por Dios en la Cruz de Jesús. Yo sé que muchos creyentes han vivido toda su vida cristiana creyendo lo contrario, y la razón es porque en las iglesias a las que han asistido se les ha enseñado todo lo contrario. Pero ahorita acabas de leer lo que dice LA BIBLIA al respecto, y mi deseo para ti, amado lector, es que tu alma haya quedado completamente libre del miedo a Dios por no poder perdonar para que tú también puedas enseñar a otros acerca del perdón incondicional de Dios y así librar sus almas del miedo a Dios. Recuerda que mientras más sepas de la Palabra de Dios, más libre serás.
Juan 8:32, y
conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
¿Te das cuenta cuán grande es el perdón de Dios? No es como muchos predicadores lo han pintado, que estás perdonado HASTA tu próximo pecado. Muchos predicadores limitan el perdón de Dios, como si Dios fuese humano que se enoja y pasa enojado todo el día con la persona que lo hizo enojar. Dios no es como nosotros, amado lector. La mente de Dios sobrepasa los límites de la comprensión humana. Dios no piensa como tú piensas, y Dios no piensa como yo pienso. La mente de Dios va mucho más allá de cualquier cosa que el ser humano es si quiera capaz de imaginar, soñar o comprender.
Romanos 11:33-36, (33) ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría
y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus
caminos! (34) Porque ¿quién entendió la mente
del Señor? ¿O quién fue su consejero? (35) ¿O
quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? (36) Porque de él, y por él, y para él, son todas las
cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.
Cuando Dios perdona, Él no perdona como perdonan las personas, ¡sino que Él perdona una vez y para siempre! ¡Estás eternamente perdonado en Jesús! Dios no perdona como perdonamos nosotros. El perdón de Dios es eterno, así como Él es eterno.
¿Te das cuenta de cuánto has sido perdonado, amado lector? Y yo estoy seguro que saber acerca del eterno perdón de Dios hacia ti no va a causar un estilo de vida pecaminoso en ti, ¿cierto, amado lector? Yo sé que tú no vas a decir: "bueno, ahora que estoy eternamente perdonado por el resto de mis días, voy a entregarme enteramente al pecado y sé que seguiré estando eternamente perdonado en Cristo Jesús". Nadie en su cordura llega a esa conclusión. ¿Cómo puede algo que Dios te enseña causar que vivas un estilo de vida entregado al pecado?
¡No, por supuesto que no! Al contrario, yo creo que enseñar acerca del amor y del perdón incondicionales de Dios causará estilos de vida libres del temor a Dios y, por ende, libres de la atadura del pecado. ¡Ése amor y perdón incondicionales te motivarán a vivir un estilo de vida agradable a Él, alejado del pecado y enamorado cada vez más de Él! Uno se enamora cada vez más de Jesús al entender TANTO que Él hizo por uno, y al enamorarse cada vez más de Jesús, uno se desenamora cada vez más del mundo y de sus atractivos. El pecado deja de ser atractivo, pues has encontrado a Alguien que es mucho más hermoso y emocionante que el pecado. ¡Has encontrado al Amante de tu alma!
Salmos 45:2a, Él es el más
hermoso de los hijos de los hombres...
PREGUNTAS PARA REPASAR
2. Menciona un ejemplo de las cosas severas que Jesús enseñó en los Evangelios.
3. Según el Nuevo Testamento, ¿cuál es la motivación correcta para perdonar? Menciona un versículo. ¿Cuál es la motivación incorrecta para perdonar?
4. ¿Cómo obtienes el perdón de Dios?
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RECOMIENDO LAS ENSEÑANZAS Y LOS LIBROS DEL PASTOR JOSEPH PRINCE
Todo lo enseñado por mi persona en esta serie de blogs lo aprendí de Joseph Prince. Aquí te dejo los links a sus libros electrónicos. Si puedes comprar un libro de él, te animaría a que lo hagas; sé que será de muchísima bendición para tu vida.
https://www.christianbook.com/promesas-de-sanidad-joseph-prince/9781621361213/pd/361215?event=PRCBD1
https://www.christianbook.com/promesas-de-provision-joseph-prince/9781621364115/pd/364115?event=PRCBD1
http://www.josephprince.org/
VISITA LA PÁGINA WEB DE JOSEPH PRINCE
http://www.josephprince.org/


